· LASER 4000, UN BARCO EXCEPCIONAL

· El barco

Cuando nombro el Laser 4000, incluso entre gente que practica la Vela Ligera, normalmente noto que evocan el pequeño monotipo de clase olímpica, el que todos tenemos en mente. Lo del apellido, el 4000, les deja un poco perplejos, ¿se trata de un nuevo modelo?, ¿es aquél para dos personas? Pocos, muy pocos, saben que se trata de una máquina de planear, un skiff con todas las de la ley dotado de todos aquellos elementos que nos harán la navegación excitante y divertida: trapecio, alas, popa abierta, botalón telescópico, spinnaker asimétrico, mayor y foque de sables forzados...

Prácticamente desconocido en nuestras aguas, goza de un gran reconocimiento en países como Gran Bretaña o Francia, donde la gente parece temer menos a la renovación de flotas. Diseñado por Phil Morrison, está teniendo tanto éxito que incluso goza de un circuito de regatas en Europa totalmente esponsorizado.

Las dimensiones son cercanas a las de un 470: eslora 4,64 y manga 1,50. Ahí acaban las similitudes. La superficie vélica es mayor (mayor 10,80 / foque 3,90 / spi 17,10), el palo es más largo y, sobre todo, lo que cambia es el comportamiento.

¿Pero cual es la clave de ese éxito? En los países mencionados hay un nivel de exigencia muy alto. Si el Laser 4000 ha triunfado ahí, debe ser por poderosas razones que intentaré exponer en este artículo.

En primer lugar debemos mencionar la propia navegación de este barco. Es un planeador nato. A partir de fuerza 2, con mar llana, planea permanentemente, incluso en ceñida. Sí, incluso en ceñida. En largos es fácil entenderlo, con su carena plana ayudada por un asimétrico de más de 17 metros cuadrados, se entiende que tiene que planear fácilmente, ¿pero en ceñida? Pues sí, verlo para creerlo, pero sí. Lo que debemos aclarar aquí es que los skiffs no son grandes ceñidores, pero tampoco se han desarrollado para que lo sean. En un skiff lo que premia es la velocidad, de manera que navega mucho mejor y rápido un poco abierto que totalmente cerrado con respecto al viento. El VMG no engaña. Podemos cazar más las velas, el barco ceñirá más pero si abrimos un poco, lo suficiente como para que el faldón del foque se apoye ligeramente en el casco, la diferencia de velocidad es brutal. Llegaremos mucho antes a la boya de barlovento pese a hacer más camino.

Otro de los factores que determinan el éxito de los Laser 4000 en Europa es la propia naturaleza de este barco. Los productos Laser suelen tener fama de duros. En broma, claro, el Secretario Nacional de Laser, Paco Carrasco, dice que si tu Laser choca con la rampa del puerto te arriesgas a que su directiva te ponga una demanda por daños. El 4000 es un claro ejemplo de ello. Duro de narices, puedes golpear con la mano por donde quieras y el sonido no puede ser más sólido. Eso hace que el mantenimiento sea mínimo. No se rompe nada, He visto barcos con bastantes años y regatas a cuestas y están en perfectas condiciones. Las velas también están hechas para durar. Mayor de sables forzados, de mylar-polyester-spectra. Casi nada... El foque, también de sables forzados, está realizado en dacron de alta densidad. El asimétrico es como todos los spis. Los sables forzados, aparte de conferir más potencia a la vela, alargan su vida una barbaridad por evitar el flameo, que siempre es un factor muy envejecedor de los tejidos. Los apéndices... en la orza de un 4000, en caso de vuelco, se pueden poner dos personas de pie y ni se dobla. Lo sé porque lo he probado y no soy precisamente un alfeñique. El 4000 es un barco para durar, para estar a tu servicio y no al revés.

Y otra de las características que garantizan el auge de esta clase es la amplia gama de pesos de tripulación que admite. En un 470, o en un Laser, si te vas mucho del peso óptimo no tienes opciones de quedar bien en las regatas. En un Laser 4000 el peso óptimo de la tripulación va desde 118 hasta 188 Kg. ¿Cómo puede ser?, sencillo. Los Laser 4000 disponen de alas graduables y un juego de pesos para añadir en el casco. Una tripulación pesada usará las alas más cerradas que una ligera, pero ésta deberá usar mas pesos para igualar las prestaciones. La web de la clase Laser 4000, http://www.laser4000.lasersailing.com, muestra la tabla de aplicación.

Y este es otro de los puntos favorables de este barco: la cantidad de información que tenemos disponible en Internet. Guías de tuning, tablas de compensación, consejos sobre la forma de navegación... Hasta un foro, con una afluencia que muchas otras clases quisieran.

· Navegación

Montas el barco siguiendo las instrucciones de la guía de tuning y te maravillas ante la flexión que toma el palo. Visto desde la unión con la botavara es impresionante. La sencillez de maniobra también es algo que te sorprende. Todo a la vista, todo muy sencillo. Últimos ajustes (un 4000 bien trimado es MUY diferente de uno mal trimado) y a gozar de su navegación.

Es más sencilla de lo que parece, pero requiere una adaptación. La primera vez que subí a un Laser 4000 me pegué un panzón de vuelcos (por eso sé que la orza es tan dura), hasta que le cogí el truco. El Laser 4000 no tiene estabilidad estática. Lo metes en el agua y vuelca él solito. Necesita que te subas a bordo y lo aguantes con tu peso. Parado es inestable, a más velocidad más estable se vuelve. Planeando a casi 25 nudos parece ir sobre raíles. Es como una bicicleta, que parada se cae.

Los primeros vuelcos los di por venir acostumbrado a barcos más antiguos, donde el bordo se hace metiendo el timón a tope. En el 4000, la escasa distancia entre la orza y el timón, unido a la velocidad del barco, hace que las maniobras debas efectuarlas más secuencialmente, adaptándolas a tus movimientos y no al revés. El Laser 4000 es tan sensible a la caña que debes usarla con mimo. Una vez comprendido esto, todo fue empezar a distrutar de una de las embarcaciones más excitantes del mundo.

En ceñida te tienes que acostumbrar a no ir demasiado orzado. Dale salida y el barco se dispara. Enseguida se empieza a oir el típico sonido aflautado de los Laser cuando planean. El truco es llevar el foque en su sitio y trimar la escota de mayor continuamente con el fin de mantener el barco completamente plano. Corre tanto que de hecho no puedes negociar las olas. Simplemente las pasas. Si te frenan un poco lo corriges orzando y portando las lanas del foque siempre en paralelo. Sólo las olas muy grandes te dan tiempo a jugar con ellas.

¿Preparados para virar? El tripulante debe ser rápido pasando el foque. La potencia de la mayor obliga a ello si no queremos quedar emproados. Una vez virados la aceleración es notable. En vientos de fuerza 3 y 4 la mayor, que previamente habremos aplanado al máximo, va casi desventada. Tiraremos el peso un poco más hacia popa y nos aplicaremos en la lucha contra viento y olas. Una lucha que te hará disfrutar como no recordarás en otro barco. Embarcarás mucha agua, pero la verás pasar y salir por la popa abierta. Notarás las pulsaciones del viento, los embates de las olas, el sonido del winch de la polea de la mayor, que no cesa de trabajar.

Venga, vamos a caer y a subir el gennaker. El patrón suelta contra y pajarín mientras el tripulante entra y actúa sobre la driza, que conectada al botalón proyecta éste hacia fuera. En un santiamén lo tenemos izado y portando. De nuevo al trapecio, al ala y empezamos a orzar. Enseguida caeremos de nuevo. La aceleración es tan brutal que nos sorprenderá y nos obligará a caer ya que el viento aparente nos viene muy de proa. Peso hacia popa, ayudando a levantar la proa y que el barco se apoye en la parte más plana de la carena. Velocidad. Y grandes variaciones de rumbo. En los skiffs es normal hacer guiñadas de 30º y más hacia cada lado. Así como en ceñida mantenemos el barco plano mediante la escota de mayor, al largo lo hacemos mediante el rumbo. A la que escora un poco caemos, cuando cesa la racha orzamos.

Velocidad, rugido del agua. Llevamos el barco con una facilidad sorprendente. Realmente parece ir sobre carriles. El timón se maneja con la punta de los dedos. Y la mayor... ¡va más cazada que en ceñida! Vamos a un largo, muy abierto, pero el aparente viene de proa.

¿Trasluchamos? Ojo, el secreto de trasluchar sin problemas en un skiff, haga el viento que haga, es hacerlo a la máxima velocidad. Bajando una ola, si puede ser. La cuestión es que la velocidad al largo es superior a la del viento y la trasluchada, si se hace bien, suele ser muy suave. Tanto que en más de una ocasión hemos tenido que empujar la botavara porque la mayor se quedaba muerta, sin viento, a media maniobra. El gennaker debe portar hasta el último momento y cambiar rápidamente de banda. Otro acelerón al portar de nuevo las velas. Y a planear, planear...

De las experiencias más gratificantes que he tenido en el mar. El Laser 4000 es un barco que no decepcionará a sus propietarios.

· Características técnicas

Diseño: Phil Morrison (1995)
Eslora: 4.64 m.
Manga: 1.50-2.30 m.
Palo: 7.10 m.
Mayor: 10.80 m2
Foque: 3.90 m2
Spinnaker asimétrico: 17.10 m2
Peso: 107 Kg.
Construcción: Foam sandwich
Tripulantes: 2
Nivel: avanzado
Peso tripulación: 118-188 Kg.
Trapecio: simple
Ráting PN: 908
Astillero: Laser
Precio nuevo (aprox.): 11.500 euro
s
Precio usado (aprox.): 4.000-8.000 euros





Eduard Rodes

Patrón RS 800
C.N. El Masnou
Barcelona, España


Fotos: Richard Langdon (Ocean Images)